León en Común

Desde León en Común seguimos considerando que el proyecto urbanístico de La Granja es innecesario.

León, 29 de enero de 2019.

A pesar de que el proyecto va a ser aprobado hoy en Comisión de urbanismo seguimos opinando que es un disparate injustificable.

A pesar de que han sido muchas las voces críticas con este proyecto y de que se han presentado alegaciones al mismo, incluidas las nuestras, hoy se va a aprobar, de manera definitiva, el Proyecto de Urbanización del Sector ULD 08-01 «La Serna-La Granja».

Como ya hemos manifestado en numerosas ocasiones, nos oponemos a esta actuación porque consideramos que es otra más de las muchas motos que nos ha vendido el PP en la que llevamos de legislatura.

La primera moto que nos venden es la de la supuesta creación de empleo. En nuestro municipio, con altas cifras de desempleo y sueldos especialmente bajos, lo único que se va a conseguir abriendo una nueva gran superficie es que la gente deje de comprar donde lo ha hecho hasta ahora para hacerlo en el centro comercial. No se va a generar consumo, se cambiará de sitio. Y el más perjudicado va a ser el pequeño comercio local, abocado al cierre por no poder competir con estas superficies. Por tanto, lejos de crearse empleo, se destruirá en las PYMES para ser sustituido por empleo precario y mal pagado en las grandes cadenas.

Por otra parte, no comprendemos como se quiere llevar adelante un proyecto de urbanización de este calibre, en el que se habla de la construcción de más de 1.000 viviendas, cuando en León hay 7.000 viviendas vacías de nueva construcción así como varios sectores que se han urbanizado y que en la actualidad son solares abandonados llenos de matojos y de escombros, (La Universidad, Ventas Oeste, La Azucarera, La Lastra). Actualmente, en nuestra ciudad, existe suelo ya urbanizado y preparado para la construcción de 12.000 nuevas casas, así que es descabellado que se quiera construir más.

Lo mismo podemos decir de la construcción de un nuevo centro comercial. Cualquiera que pasee por los dos que ya tenemos verá que hay multitud de locales vacíos en ambos. La excusa de la llegada de grandes marcas no nos vale, podrían ubicarse perfectamente en las superficies actuales donde hay sitio de sobra para que se implanten.

Y otra cosa que no podemos olvidar es que las cifras demuestran a las claras que la pérdida de población de esta ciudad, y de nuestra provincia en general, es alarmante, por lo que no hay justificación a un proyecto de este calibre en el momento actual. Sobre todo porque, además, entra en colisión directa con la última Ley de Urbanismo de Castilla y León de 2014 que recomienda optar por la rehabilitación y la regeneración frente a la ocupación de nuevas áreas sin urbanizar. En este sentido, este proyecto también es contrario a la Estrategia de Regeneración Urbana en Castilla y León.

Hay que reseñar que esta actuación tampoco responde a un interés social sino a un fin meramente especulativo de una empresa privada. Recordemos que la urbanización de este sector va a ser especialmente gravosa para las arcas municipales y contraria a los intereses públicos. En primer lugar, el Ayuntamiento se va a ver obligado a pagar 655.790,71 € entre gastos de urbanización y de indemnizaciones.

Además de este gasto, ampliar el perímetro urbano de la ciudad supone unos costes para el Ayuntamiento en limpieza, iluminación, saneamiento, seguridad y recogida de residuos. Costes inasumibles e innecesarios dado que en estos momentos el Ayuntamiento tiene dificultades serias para atender las necesidades de los barrios construidos y habitados debido a la enorme deuda a la que tiene que hacer frente y al Plan de Ajuste al que está sometido.

En consecuencia, con este proyecto no solo se entra en contradicción con la filosofía de la nueva  normativa autonómica sino que no se están defendiendo los intereses municipales ni el bien común, si no los intereses de una empresa interesada en especular con la compra venta de terrenos ubicados en centros comerciales de nueva creación.

Por todos estos motivos, seguimos en contra de este proyecto. No va a generar empleo, la urbanización del sector va a provocar unos elevados costes y no tiene sentido edificar ni más viviendas ni más centros comerciales cuando lo que ya tenemos está vacío. Sabemos que la legislación permite está actuación pero dudamos sobre su conveniencia ya que se hizo en base al amparo de la Ley de Urbanismo de Castilla y León de 1999. Hoy, la coyuntura económica y urbanística es totalmente distinta. Ojalá, por una vez, el equipo de gobierno pensará más en las necesidades reales de la gente y dejara de primar los intereses de las grandes empresas, así, situaciones como estas, no se producirían.

 

León en Común

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