León en Común

Valoración de los dos primeros años de legislatura

Ya han pasado más de dos años desde que decidimos presentarnos como Candidatura de Unidad Popular en las elecciones municipales de 2015. Dimos este paso, el de tomar la vía de la representación política institucional, porque creímos que era una demanda de la calle. En este tiempo apenas hemos tenido la oportunidad de acceder a una estrecha banda de información por tener un grupo de dos concejalas, concejalas que, por su parte, no han dejado aparcada su actividad profesional.

A lo largo de este periodo hemos descubierto que, en instituciones como el Ayuntamiento de León, NO gobiernan los representantes del pueblo. Quienes ostentan los puestos de gobierno del consistorio simplemente se encargan de administrar nuestro dinero en favor de varios grupos empresariales y lobbies del sector de la hostelería que son quienes monopolizan las grandes partidas económicas que se distribuyen anualmente.

Gracias a nuestra presencia en el Ayuntamiento de León podemos hablar, con conocimiento de causa, de la existencia de decenas de millones de Euros desviados a manos privadas  que no tienen la más mínima rentabilidad social: los 20 millones que nos vamos a gastar en 20.000 bombillas Led dentro del proyecto de renovación del alumbrado de la ciudad; el pozo sin fondo que es el Palacio de Congresos; la sangría constante que nos suponen las privatizaciones de servicios tan importantes como el agua, los autobuses o la ayuda a domicilio; Los cientos de contratos, que como son partidas pequeñas y no requieren  control previo, se distribuyen alegremente entre los amigos.

Seguimos con el servicio de transporte público en manos de Alesa. Da igual que, recientemente, se haya renovado parte del servicio porque los problemas siguen siendo los mismos: frecuencias insuficientes, barrios más periféricos marginados, menos personas usuarias, aumento constante de los costes y unos recorridos que lo único que buscan es beneficiar a una empresa privada que cobra de nuestro ayuntamiento  en función de los Kilómetros que recorren los vehículos.

Y qué decir del Servicio de Ayuda a Domicilio, gestionado actualmente por la empresa Carflor. Hemos perdido la cuenta de la cantidad de veces que hemos denunciado la situación en la que se encuentran tanto las trabajadoras como las personas usuarias. Las trabajadoras, ante las irregularidades que acumula la empresa, han iniciado una serie de movilizaciones en los últimos meses destinadas a conseguir mejorar sus condiciones laborales. Como objetivo está la visibilización de un colectivo feminizado y precarizado que cumple una función básica en nuestra sociedad actual. Lástima que su alcalde no haya tenido a bien escucharlas ya que, a pesar de que la presencia de estas mujeres ha sido constante en los plenos del ayuntamiento de los últimos meses, Antonio Silván ha debido considerar que no era prioritario concertar una reunión con este colectivo.

Hemos constatado que, cuando el negocio está de por medio, no hay razones que valgan. Así ha sucedido en el caso de la Plaza del Grano o en el de la peatonalización de Ordoño II. Y parece que esta va a seguir siendo la tónica habitual ya que los próceres de nuestra ciudad milenaria, en la cual no parece que tengamos carencia ninguna, han decidido rematar la faena de esta legislatura gastándose 1 millón de Euros, a repartir entre ya saben quien, en lo que denominan “León, Ciudad Gastronómica”. A comer y beber como si no hubiese un mañana, el que se lo pueda permitir, claro.

En cuanto a lo social, eso que tiene tan poca importancia para este equipo de gobierno, seguimos diciendo lo mismo que ya hemos dicho en el pasado. Abandono total de los barrios periféricos y de las pedanías, que sufren la falta de mantenimiento y limpieza en calles, parques y jardines. Ausencia de un proyecto de vivienda pública de alquiler social ya que lo único que se ha hecho hasta ahora es que Silván y el Consejero de Fomento se hagan la foto. Y de las partidas destinadas a igualdad y lucha contra la violencia machista casi mejor hablamos otro día porque es un auténtico despropósito que el presupuesto de estas partidas sea menor que el destinado a comprar papel A4.

Empleo. Nada nuevo bajo el sol. Si las partidas de dinero público que están destinadas a empleo acaban en la promoción del turismo, la solución que el equipo de gobierno del señor Silván tiene para las leonesas que carecen de empleo es única: la hostelería. Nada de incentivar la economía productiva o, por ejemplo,  el sector agroalimentario, el PP lo único que ofrece en materia de empleo es temporalidad, estacionalidad, sueldos bajos y, como consecuencia, precariedad.

Como retos para el próximo año tenemos fijados varios. En primer lugar, recuperar los servicios públicos para la ciudadanía porque, como se demostró en su día con la remunicipalización del servicio de recogida de basuras, lo público siempre es más económico y de más calidad que lo privado. En segundo lugar, destinar partidas reales en materia de igualdad, con planes calendarizados y presupuestados encaminados a que la igualdad sea algo real y no una etiqueta que ponerse en días señalados como el 8 de marzo. Y finalmente, revertir la situación de la Plaza del Grano y proceder a su arreglo acorde a las técnicas tradicionales adecuadas para que este símbolo de nuestra ciudad ofrezca su mejor cara.

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